viernes, 29 de septiembre de 2017

El libro de los abrazos - Guido van Genechten

Mientras esperamos el momento de poder hacer otra reseña de libro adulto, voy a presentaros uno para el mundo pequeño.

Esté está siendo el libro con el que desayunamos, comemos, merendamos y cenamos en casa desde hace un mes.... y es que al chico de mis mellizos le ha caído en gracia y no hay día que no lo siente en la trona para comer y señalándolo empiece a hacer "uhhh" hasta que se lo doy.  El que luego su hermana quiera también apropiarse de él es otra historia....

"El libro de los abrazos" es un pequeño y sencillo libro escrito e ilustrado por Guido van Genechten para la editorial SM publicado en cartón duro, perfecto para los "destrozatodos"  (y para soportar ser limpiado con toallitas constantemente) y destinado en principio a niños de entre 2 y 4 años aunque comprobado está que los más pequeños también pueden sacarle juego si los papás les ayudan.  

Para quien haya leído "Un beso antes de dormir" le resultará familiar ya que la dinámica es prácticamente la misma, de las que no falla.

Durante sus 22 páginas, con la excusa de que "todo el mundo necesita un abrazo" distintos animales nos muestran como se abrazan mama e hijos. De esta forma el pato acaricia con su pico a su hijo, los gatos dan abrazos salvajes o los monos los dan tiernos y cariñosos. 

Con dibujos sencillos, a doble página, es el libro perfecto para encandilar a los más pequeños que por una parte van tomando contacto con los animales (a mis hijos les encanta que les haga los ruidos o los gestos que hacen conforme voy leyéndolo) al tiempo que podéis involucrarles en la lectura jugando con ellos a dar abrazos como lo hace el animal de turno. Aunque mi J y mi P solo tienen catorce meses es maravilloso hacerles reír cuando les "pincho" con el dedo como el erizo o les doy un abrazo grande de oso. 

Un cuento sin más fondo (pero tan importante) que el de desarrollar la imaginación a través de la imitación de sonidos y gestos, aprender lo elemental sobre los animales y ante todo disfrutar padres e hijos juntos. 




martes, 12 de septiembre de 2017

"No volveré a tener miedo" - Pablo Rivero

Desde hace algunos años, el auge de los thriller o novela de suspense ha sido notorio debido en gran
parte al descubrimiento de autores nórdicos como Camilla Lackber (La princesa de hielo), Marie Jungsted (Nadie lo ha visto), Stieg Larsson (Millenium), Lars Kepler (El hipnotista)…. Parece, de repente, que nos hemos olvidado de que la novela negra ha existido siempre con nombres tan conocidos en sus portadas como Agatha Christie, Manuel Vazquez Montalbán o Sir Arthur Ignatius Conan Doyle.
 
La diferencia entre unos y otros, cada uno en su época radica, a mi parecer, en que con el paso del tiempo la novela negra ha adquirido tintes mucho mas macabros llevando el suspense al límite (muchas veces para cruzarlo) del terror y los escenarios se han tornado mucho mas rudos y crueles no siendo aptos, en unas novelas de una formas más continuada y en otras sólo de forma esporádica, para estómagos delicados.
Supongo que como en todos los ámbitos de la vida la novela se ha adaptado a la sociedad en la que vivimos en la que el nivel de violencia en todas sus formas que nos rodea es ahora mucho más explicita y simplemente común de lo que podía ser en la época de Agatha Christie por ejemplo. Por ello tal vez a aquellos que están acostumbrados a leer hoy en dia las últimas novedades literarias de este género un libro de la célebre autora les parecerá, pese a tener un argumento interesante, soso y hasta aburrido.

Todo esto lo llevo mascando yo desde que he terminado “No volveré a tener miedo”, de Pablo Rivero o Tony Alcantara como podría haber estado destinado a ser conocido (al menos hasta otro nuevo gran papel) por la inmensa mayoría de españoles de no haber escrito este libro.

Tengo una especial animadversión a interesarme por libros escritos por personajes televisivos, especialmente presentadores/personajes conocidos de prime time, pero también englobo a actores, periodistas…. (para muestra… click aquí). Ya me demostró una vez el karma que esta animadversión mía tendría que tener un filtro (y creo que en ello estoy) cuando leí “Los besos no se gastan” de Raquel Martos, Y ahora de nuevo, aparece una novela escrita por un actor, eso si, de los buenos y con futuro, de los que no he aprendido el nombre por aparecer en la prensa rosa o en los programas del corazón, y me quedo sorprendida rascando los pocos ratos que mis “Mellizos los fieras” me dejan para racanear alguna página (el que haya aparecido justo en vacaciones ha ayudado bastante a poder acabarlo en tiempo record) y poder resolver alguna de las mil dudas que desde la primera página me fue creando hasta terminarlo en tan solo cinco días (Aleluya!! Los cielos se han abierto y he terminado un libro en menos de seis meses!!! (Razón aquí).

“No volveré a tener miedo” es un thriller, novela de misterio, suspense, intriga…. Todo ello en una línea de tensión constante que pocas veces se debilita en la que narra los últimos siete dia de los miembros de una familia antes de ser asesinados mientras duermen. No desvelo nada porque precisamente ese final es el principio.

Cuatro personajes principales con más sombras que luces, que viven esa semana luchando contra sus propios demonios mientras intentan no chocar con la realidad que les rodea. Un padre que desaparece cuando nadie lo esperaba, una madre atada al recuerdo y a la espera de ese marido al que une algo mas que un matrimonio, dos hijos: Raúl, adolescente obsesionado con lo gore y el odio a todo lo que le rodea y Mario, el pequeño, asustadizo y dependiente de la figura paterna. Un pequeño enjambre en el que cada uno vive como puede o como sabe ese momento de resquebrajo familiar, de secretos que pulsan por salir, de intimidades que se intuyen pero no se conocen.

El ambiente que se desprende de “No volveré a tener miedo” es para mi lo mejor que ha conseguido Pablo Rivero al escribirlo. No es fácil conseguir que esa atmósfera lúgubre, enfermiza casi tóxica que relata traspase las palabras pero Rivero no se ha cortado a la hora de describir y mostrar el lado más desagradable de las obsesiones y los miedos de los personajes sin ahorrar en detalles y descripciones de sus acciones (vuelvo a ese punto en el que en algun momento habrá personas que no podrán seguir leyendo o saltarán renglones). Las miserias, la falsa realidad y los secretos más sórdidos van apareciendo a lo largo de los capítulos a la vez que los personajes van desarrollando sus habilidades para escapar de ese claustrofóbico estado en el que se encuentra su casa, su familia.

Otra clave a destacar: Las continuas referencias a la época de los 90 ( las canciones de Nirvana sirven de pauta para el personaje de Raúl, por ejemplo, o los programas como ¿Quién sabe donde? o los recién descubiertos “Talk Show” que enganchan a  Laura, la madre) ayudan a situar la historia y será para muchos un aliciente durante su lectura.

“No volveré a tener miedo” es una historia obsesiva y obsesionadora que te atrapa, sin duda, bien creado y pensado. Sólo le pondría dos peros, pocos para ser la primera, los justos para pensar en pulirlos con la experiencia y la tranquilidad que posiblemente le darán a Pablo Rivero las próximas novelas que escriba.

El ritmo de la novela, in crescendo no deja respirar al tiempo que hace que quieras saber más, aunque … personalmente la primera parte me pareció algo repetitiva, tal vez demasiado mascada para alargar una presentación que podría haberse reducido condensando el interés y haciendo que el lector “pique” sin necesidad de darle más vueltas a lo mismo, lo suficiente para seguir leyendo. En esas primeras páginas tal vez debería haber aplicado aquello de que “menos es más”. Al contrario, el final, que como fin del misterio no defrauda, me dejó la sensación de haber sido escrito demasiado rápido, desplumando una historia que había ido dejando gotitas por el camino de una forma para mi gusto demasiado explosiva, sin dar las explicaciones necesarias para redondear un argumento que tiene sentido pero para el que el lector, una vez llegado aquí, se merecería saber más. Tengo la sensación de haberme dejado sin leer alguna página, algún fragmento, algo…. Porque todo ocurre, así, boom, de repente, ya está, esto ocurría, así terminaron asesinados, y ya, no hay más…

Solo dos “peros” en un novela de alto voltaje, hecha para los que hemos leído demasiados libros policíacos, de misterio, supense…. Y necesitamos ese punto tal vez algo gore, otros consideraran “asqueroso”, pero fuerte si, que te hace incomodarte mientras lo lees al tiempo que continúas.

No puedo dejar de relacionar “No volveré a tener miedo” con los títulos de Federico Axat, “Benjamín”, “La última salida” o a Pierre Lemaitre con “Vestido de novia” o “Alex”.  Si has leído alguno de estos y te resultaron fascinantes, no dudes en leer “No volveré a tener miedo”, si no lo has hecho ya tienes otros títulos para apuntar.


Señoras, señores, tenemos nuevo nombre en los Thriller psicológicos, es español, y estoy deseando que publique su segunda novela. 

viernes, 11 de agosto de 2017

Mujeres que compran flores - Vanessa Montfort


Cuando un libro además de ser entretenido, ligero y fácil de leer es "inteligente" y "contundente" en cuanto a su mensaje, podría decirse que lo tiene todo. 

Un año después de comenzar un parón obligado por la maternidad (leer entrada anterior) he conseguido terminar un libro. Cierto es que me ha durado tres veces más de lo que hubiera terminado de leerlo en circunstancias normales (véase cualquiera que no implique dos mellizos en proceso constante de descubrir el mundo), pero lo he terminado y estoy más feliz que unas pascuas. 

En todo momento hay que saber elegir el libro que quieres "atacar", dependiendo del momento en que te encuentres, físico, mental y el que te impone el ritmo de vida que llevas. En este caso tengo claro que "Mujeres que compran flores" era el reto perfecto. Como tantas otras veces reto regalado por mi hada madrina de los libro "P". (Gracias de nuevo).

"Mujeres que compran flores" podría describirse como la versión castiza, inteligente, profunda y literaria de "Sexo en Nueva York". Y seguro que llegado este punto si algún intelectual me está leyendo (dudo mucho que de haber pasado por aquí se hubiera quedado) habrá puesto el grito en el cielo. Pero si, para mi, que me bebí esa serie frívola pero más cercana a la realidad femenina de lo que muchos pensáis (o pensábamos antes de verla) recoge la misma esencia que la obra de Vanessa Monfort aunque luego esté decorada con cócteles Manhattan, vestidos de Channel o noches en el Palace. 

Seis nombres de mujer. Seis historias. Seis modos de vida. Seis visiones del mundo femenino. Y un espacio, El jardín del ángel, en pleno barrio de Huertas, donde las seis confluyen y donde tejen una amistad que las hará completarse y ver aquella parte que toda mujer tenemos escondida y a la que muchas veces por el miedo al exterior  no te atreves a asomar.
 
Marina: protagonista central y que nos sirve para descubrir al resto del elenco. Reciente viuda que descubre que su vida ya no existe porque siempre dependió de la de él.
Cassandra: Mujer que antepone su trabajo a su vida privada, fría y distante con un amor en el que no cree ni quiere creer. 
Aurora: Frágil y carente de fuerza para hacer frente a los hombres garrapata a los que deja encaramarse a su vida con tal de no estar sola. 
Victoria: Madre, esposa y trabajadora que hace equilibrios para luchar contra la búsqueda de libertad que su vida pide. 
Gala: coqueta y eternamente joven cree que el verdadero triunfo y derecho de la mujer es el del disfrutar de su sexualidad sin ataduras. 
Y Olivia el nexo que hace que todas ellas crucen raíces y vidas. La dueña de la floristería que les sirve de centro de reunión y conocedora de las personalidades de cada una de ellas. 

Cada uno de los nombres anteriores cuenta detrás de el con una historia de la que la autora muy sagazmente nos presenta en un primer momento la fachada, tal y como sucede en la realidad. La imagen impecable de Victoria, la seguridad de Gala, la fragilidad de Aurora... Página tras página el verdadero mundo interior, la personalidad y las debilidades de estas cinco mujeres se van dejando ver, siempre de un modo pausado, sin desvelar la verdadera razón de que sean como son o de que actúen como lo hacen.

Monfort va desgranando de manera magistral los secretos, vergüenzas, miedos y deseos de cada una abriendo así el mundo femenino que tan bien describe hasta llegar al centro de sus personalidades, ese hueco que toda persona tenemos y donde nace lo que somos. Te hace así enamorarte de cada una, conocerlas con ternura, reírte con ellas, desear tener una amiga como alguna e incluso poder sacar al personaje del libro para decirle: ¿¡pero qué estas haciendo!?.


Las mujeres que nos presenta son un perfecto espejo del mundo femenino, de las complicaciones que presenta, de la lucha que parece que permanentemente vamos a tener que lidiar contra nosotras mismas, la historia y contra una sociedad que se enorgullece de hacernos el camino más fácil cuando lo único que pedimos es que nadie nos marque el camino. 
El "reloj biológico"; la obligación de vida: marido, casa, niños; la realización a través del trabajo unido a una vida personal perfecta; ser una superwoman para que todo el mundo vea que puedes porque eres mujer. El sexo, la familia, el amor, el trabajo, la libertad, la educación…. Son solo algunos de los puntos fuertes que nos desgrana.

Pero ante todo lo que nos transmiten las “Mujeres que compran flores” es fuerza. La fuerza que tal vez desde el inicio del mundo se nos dio (ojo, no que nos obligarán a tener), la que hace que las protagonistas puedan virar su barco tras una tormenta, coger las riendas de su vida o parar los pies cuando ya no quieren andar mas. El verdadero motor del libro es ese, la presencia constante de las debilidades y la fuerza del mundo femenino, el complejo entramado del que estamos hechas y del que solo nosotras mismas podemos aprender para conocernos y vivir como queremos vivir.

“Mujeres que compran flores” es un libro de mujeres para mujeres y no creo equivocarme. Pocos hombres serán los que se atrevan a comenzarlo y muchos menos a terminarlo habiendo sabido sacar de él el jugo que desprende. La complicidad que emana es meramente femenina y sólo este sector podrá entender cada uno de los entresijos que a veces aparece en un momento cómico, en un arranque de locura y desvarío o en uno de profundo pensamiento.  Desde siempre se ha dicho que las mujeres somos complicadas y es verdad, ¡gracias a dios es verdad! Cuanto más complicado es algo más interesante puede resultar.

Así que si tienes una mujer cerca a la que quieres mucho, o si tu eres esa mujer y te quieres mucho, este libro te hará reír y llorar, a veces incluso a la vez, te hará suspirar, te acalorará, te hará pensar, te hará sentir, te hará soñar, te hará dudar…. Y te entretendrá.

No quiero olvidarme del escenario del encuentro de estas mujeres, Madrid, casi siempre centrado en la calle Huerta, el barrio de las Letras, con un Cervantes y un Lope de Venga siempre presentes de una manera u otra.  Realista y estupenda ambientación que te pone aún mas fácil si cabe imaginarte sentada a la mesa del jardín, con una copa de vino blanco en la mano, los pies descalzos sintiendo la humedad de la hierba recién mojada y la humedad que emanan de las flores y plantan que las rodean. Puedes, incluso, oír las risas de todas ellas….

¡Bravo Vanessa Montfort!


PD: No me extrañaría y deseando estoy ver la adaptación a la gran (o pequeña) pantalla. Siempre y cuando se haga bien. 


Pasajes destacados (ojo, que van unos cuentos…)

“Después de muchos años, continuó con la voz vencida, y después de conocer a personas muy distintas en distintos países, había llegado a una conclusión: los que éramos fuertes, dijo pluralizando, sólo lo éramos porque teníamos la desgracia de soportar más cantidad de dolor sin desfallecer. Nuestro umbral del dolor era más alto. Pero eso no quiere decir que las cosas no nos dolieran menos”.


“Ella creía en mi  y yo creía en ella todo lo que no éramos capaces de creer en nosotras mismas. Y las mujeres actuamos por contagio, como decía Olivia. Encontramos nuestra fuerza en la fuerza de las demás. Como una cadena”.

“Cuando se siente no se piensa, pero cuando se piensa no se siente. No dejaba de parecerme irónico que en esta sociedad racionalista que tú defendías a capa y espada y que valoraba el pensar sobre el sentir, se nos había obligado a olvidar que en los momentos más críticos, la supervivencia siempre dependía del instinto y las emociones”.

“Las observé con admiración. Si algo nos quedó claro aquellas velada de complicidad cromosómica era que las mujeres teníamos muchas formas de amar: unjas sufrían como Aurora, otras huían del amor como Cassandra y otras apostaban por reencontrar la pasión como Victoria o luchaban por no abandonarla como Gala. Pero merecía la pena vivirlo, decía Olivia. El que había encontrado el amor, aseguró, lo tenia todo”.

“[…]Luis Rojas Marcos explicaba que la mujer española era la tercera mas longeva del mundo. Y lo más divertido y chocante era que, según su razonamiento, se debía a que hablábamos mucho. […] El psiquiatra argumentaba que al expresarnos, exteriorizábamos nuestros sentimientos a través de la palabra. […] según él le debíamos nuestra supervivencia extrema a nuestras extroversión: una terapia para activar nuestras defensas y soportar la adversidad”.

“—¿Sabes una cosa, Aurora? —le dije cuando terminó su relato—. Vamos a hacernos
tú y yo, si te parece, una lista que tenemos que cumplir a rajatabla. Lo llamaremos
«Los placeres capitales».
¿Por qué nadie se había entretenido en recopilarlos y no era una obligación de un
ser humano experimentar cada uno de ellos antes de morir?
Ella me miró de reojo sin perder de vista la carretera.
Y empezamos a hacerla juntas, prometiéndonos que antes de que terminara el año,
habríamos experimentado intensamente cada uno de ellos y los iríamos tachando de
la lista. A partir de ahora llamaríamos a la lujuria, deseo; a la gula, gusto; a la avaricia,
ambición; a la ira, desahogo; a la pereza, descanso; a la envidia, admiración, y a la
soberbia, orgullo”.


jueves, 3 de agosto de 2017

"Un beso antes de desayunar" - Raquel Diaz Reguera

Acabo de publicar la entrada "Cuando la lectura se aleja..." donde explico que si he dejado de escribir
reseñas es porque hace un año que no leo porque he sido mamá. Y de repente me he dado cuenta de que si que he leído algo durante este tiempo, cuentos infantiles. ¿ Y porque no he de hacer una reseña de un cuento infantil?
Esas lecturas que parecen simples y que posiblemente hasta hace unos años eran meras historietas mas o menos fantasiosas pero que se han convertido en un verdadero arte literario. Y por este motivo creo que se les debe dar un espacio en el mundo, así que empezaré por dárselo yo en este, mi micromundo literario.

No tengo ninguna duda de cual quiero que sea el primer título que presentar: "Un beso antes de desayunar" de Raquel Díaz Reguera. No es un libro infantil, no es un libro, es una joya.
Cuenta la historia de un beso, el que le da cada mañana su madre a Violeta antes de irse a trabajar para que al despertar se lo encuentre en la almohada. Pero un día el beso se escapa y decide volar, y volar, y volar...

El texto, poético pero sencillo, asequible totalmente para niños parece una canción acompañado de unas imágenes que transmiten diferentes texturas y que cuentan a la vez la historia que narra el texto por lo que los más pequeños pueden seguirla mientras mamá o papá lo leen.  Los colores, personajes y los detalles en cada página (un sobre, un bollito, ropa tendida...) le aportan ternura y calidez.

Sin tener aún mucha experiencia en este tipo de lecturas (mis hijos tienen un año por lo que estamos empezando) puedo decir que este libro me enamoró desde la primera vez y espero el día en que ellos puedan entender su mensaje y disfrutar con sus dibujos.

De todo lo maravilloso que tiene me quedo con esta frase que, con permiso de la autora, he hecho mía en esta época de mi vida: "Aquel día los besos olían a pan recién hecho".

Cuando la lectura se aleja......

Hace mucho que no escribo y hace mucho que no leo. Al menos no leer como leemos los que disfrutamos los libros de forma intensa.
Exactamente hace un año que no leo de esa forma. La razón está mas que justificada y no podría ser mejor: he sido mamá. De mellizos.

Hace un año dos personas ocuparon mis manos en lugar de los libros y mi cabeza y mis horas de sueño..... por eso ya no leo como antes.
Los últimos libros los leí esperando su llegada (una historia larga, dura pero con final feliz) y ahí me quedé.

En enero tuve un intento aunque creo que no elegí demasiado bien el título o al menos el "peso" del susodicho. "El laberinto de los espíritus" de mi aplaudido Carlos Ruiz Zafón que tantas horas buenas me hizo pasar con los tres anteriores libros del "Cementerio de los libros olvidados". "Un acierto seguro" pensé, pero no calculé que al ritmo de lectura que mi nueva vida me permitía terminaría convirtiéndolo en un chicle que se estira y se estira y estira.... sin ver nunca el final.
Así que ahí está, aparcado esperando su momento, de nuevo.

Hace poco lo he vuelto a intentar, con un poco mas de suerte. Mi "P" que siempre es de nuevo acierto seguro me regaló "Mujeres que regalan flores" de Vanessa Monfort, y aunque una historia tan fresca y atractiva me hubiera durado en mis buenos años dos días (a lo sumo) llevo ya un par de meses con ella... pero avanzo aunque sea poco a poco y es lo que importa.

Leer es una de las cosas que mas hecho de menos de mi vida anterior a ser madre. Posiblemente la que más, tal vez porque siempre ha sido mi modo de desconectar, de airearme... podía leer en cualquier parte, en un parque, en un descanso, en casa, de noche, de día.... era fácil y ¡hay tanto por leer!. Ahora cuando mis dos nuevos hobbys me dejan espacio el cansancio se apodera de mi y sé que leer seria en ese momento posar los ojos sobre palabras que no tendrían sentido. Y así no, así no leo.

Sé y confío en que volverán las épocas de leer, tal vez no tres horas seguidas como podía hacer en el verano, tirada en la playa con el mar como horizonte, pero si que podré leer más, leer sin más, disfrutar y retomarlo.

Y sé que lo disfrutaré como se merezco y me merezco, como cuando estas a dieta y no se te permite mas que un trocito de chocolate al día y de repente decides coger el trozo mas grande de tarta que ves (nunca he hecho dieta pero supongo que se asemejará).

Por otro lado me toca disfrutar de otra parte de los libros. Enseñárselos a mis hijos. Descubrirles lo que son. Leerles en voz alta mientras me miran o descubren las ilustraciones de maravillosos cuentos que nos regalan o les compro. Tienen sus libros de tela, esos con los que aprenden a familiarizarse, a pasar páginas para saber que algo se oculta detrás de esta que están mirando y deseo que en unos años sean ellos a los que descubra con la nariz metida entre alguna historia que les aísle del mundo.

Así que si por algún casual alguien era visitante habitual de este blog y tenía dudas de si algún día volvería a dar mi opinión sobre algún libro..... no lo dudes, si, volveré a leer y volveré para decírtelo.



lunes, 18 de enero de 2016

Libros leidos en 2015 (incluye reseñas y opinión personal)

ENERO 

1.  El tiempo que querría –  Fabio Volo --- 3 
Reseña

2.  La llamada del ángel --- Guillaume Musso -  5


3.  Maldita - Mercedes Pinto Maldonado - 6
Reseña

4. Vestido de novia -Pierre Lemaitre - 7

5 . La lista de los nombres olvidados - Kristin Harmel - 8


FEBRERO 

6. El séptimo niño - Erik Valeur- 3
Abandonado. Mal escrito, sin orden, lioso.... mezcla la narración desde el punto de vista de los diferentes personajes y en diferentes tiempos de forma que se pierde el hilo y no se consigue seguir la historia. 

MARZO

7. Cometas en el cielo - Khaled Hosseini - 8
Emocionante historia, dura e intensa. 

8. El tren de los huerfanos - Christina Baker Kline - 7
Amena historia aunque parece que quiere arrancar pero no consigue removerme del todo. Se queda en poco pese a ser un libro emocionante 

9. Ácido Sulfúrico - Amélie Nothomb - 8
Reseña   

10. No confies en nadie - S.J.Watson - 7
Reseña

11. La luz de Candela - Mónica Carrillo - 4
Reseña

12. Hotel Boonsboro: El primer y último amor - Nora Roberts - 5
No me doy cuenta de que es la segunda parte de una trilogía hasta bien avanzado. Bien, sin más, pero no tengo prisa por leer los dos anteriores

 ABRIL

13. Alex -Pierre Lamaitre  - 7
Thriller de tintes policíacos y de miedo (en ocasiones terror) en la línea de "Vestido de novia". En ocasiones demasiado truculento. Sorprende de nuevo con giros inesperados en la historia

14. Mientras pueda recordarte -  Inma Chacon
 Abandonado. Monótono

MAYO

15.  El jardín de Dachau -  Ellen Marie Wiseman -  7


16.  Palmeras en la nieve - Luz Gabas -  6
Reseña

17. El color de los sueños - Ruta Sapetys - 8
Reseña

18.  El mundo azul. Ama tu caos - Albert Espinosa –  8
Breve, fantasía, bonito

JUNIO


19. Tenemos que hablar de Kevin - Lionel Shriver - Abandonado


20. Irene  - Pierre Lemaitre - 6
Primer libro seguido de "Alex", aunque fueron publicados en orden inverso y al leer primero "Alex" ya sabes lo que ocurre con la protagonista de "Irene". Demasiado farragoso, y pesado, aunque entretiene.

21.  Brujulas que buscan sonrisas perdidas - Albert Espinosa. 8
Reseña

JULIO


22. En la guarida del zorro - Charlotte Link - 5,5

23. Momo - Michael Ende – 7
Reseña.

24. Un hijo - Alejandro Palomas  - 8
Sencillo libro, tierno, misterioso, curioso

25. El domador de leones - Camilla  Lackberg - 8
En la línea de los anteriores, misma estructura. Para entretener fácil

26. El secreto de la orquídea - Lucinda Riley – 5
Historia de amor a través de dos generaciones. Cursi, pesado, historia fácil de imaginar. Sin mas.

27. El ladrón de sombras- Alexandra Adornetto  -7
Sencillo y fácil, emotivo y tierno

28. La canción de  Jan -Maureen Myant  - 6
Entretenido aunque me ha resultado un poco insípido.


AGOSTO

29. Dispárame, yo ya estoy muerto - Julia Navarro – 7
Reseña

30. Terapia - Sebastian Fitzek  - 7
Libro entretenido de suspense, aunque se ve demasiado pronto o se intuye que es lo que ocurre. Mantiene muy bien la tensión .

31. Un millón de gotas - Víctor del Árbol – 7
Apasionante historia que va de menos a mas, sobretodo al final, alternando pasado y presente del protagonista y su padre. Mezcla historia personal con mafia rusa, guerra....

SEPTIEMBRE

32. Mil soles esplendidos - Khaled Hosseini  - 7
En la línea de "Comentas en el cielo" - Historia de dos mujeres en Afganistan, dura pero con un transfondo de fuerza.

33. Todo un viaje - Silvia Abascal – 9
Reseña

34. La chica del tren -  6
Entretenido, sin más. Hacia la mitad pesado, se adivina quien es el "asesino".


OCTUBRE

35. Andrajos - Alicia Ordiz – 8
Genial. Fácil de leer, atrapa.


36. Volver a verte - Marc Levy - Abandonado - Insulso .

NOVIEMBRE

37. La Santa - Mado Martines - 7
Reseña

38. Justo antes de la felicidad - Agnes Ledig - 8
Muy bueno - Historia de una madre soltera con un hijo cuya vida cambia de repente cuando conoce a un hombre que decide darle una mejor vida. Giro inesperado que lo convierte en un drama.

DICIEMBRE

39. Lo que no te mata te hace mas fuerte - David  Lagercrantz  - 5
4º parte de Millenium con nuevo autor. Fracaso. Batiburrillo enrevesado dificil de seguir.

40 - El último adiós - Kate Morton - 8

martes, 5 de enero de 2016

El último adiós - Kate Morton

 

En 1933 el hijo pequeño de una familia inglesa de alta clase desaparece sin dejar rastro. Setenta años
mas tarde, Sadie Sparrow, investigadora de Scotland Yard en un retiro forzoso, tropieza con el caso ya olvidado. La atracción que siente Sadie hacia la investigación hará que Alice, una de las hijas mayores de los Edewane, se vea obligada a revivir lo sucedido y destapar las apariencias familiares para resolver el caso olvidado.

Kate Morton lo ha vuelto a hacer.
Al igual que en “Las horas distantes” , “El cumpleaños secreto” o “El jardín secreto”,
su "combinación trifásica": época victoriana, secretos familiares y combinación paralela al contar la historia pasada y presente, vuelve a quedar hilada de forma sólida, compactada y argumentada, creando una novela que te atrapa y te mantiene en vilo el tiempo suficiente para querer seguir destapando los secretos familiares que rodean a los personajes.

Cuando un libro de misterio intenta tener varias líneas abiertas para tratar de despistar al lector o para finalmente unirse, se corre el riesgo de que cometer el error de aburrir o de complicarla lectura haciendo que se pierda el interés por el argumento central o que al terminar el libro se tenga la sensación de que en la visión global algunos de esos cabos han quedado perdidos en el aire sin sentido, siendo visible que eran puro y duro relleno.

En “El último adiós” todos los cabos sueltos, misterios que rodean a la desaparición de Theo, tienen una función dentro de la historia sea directa o indirectamente. Ese es uno de los grandes logros de Morton, crear una historia donde todos los personajes participan y tiene un papel determinado que encaja en la resolución del misterio.

Los secretos son sin duda el fetiche de Kate Morton, secretos familiares que traspasan la barrera del tiempo esperando que alguien, normalmente ajeno al circulo donde se han creado los descubra y tire de ellos para como en un juego de Katiuscas la verdad quede a la vista.

Los personajes, en su mayoría de gran peso femenino  (de nuevo otra característica “Morton”), son creíbles, humanizados en la constante lucha por ocultar sus demonios.
En este caso son Sadie y Alice quienes nos llevan por la historia alternando la narración y el tiempo, protagonistas ambas de sus propios miedos al pasado. Sin embargo es Eleanor, madre de Alice, quien para mi es la verdadera protagonista de la historia. A lo largo del libro conocemos a Eleanor hija, aventurera y fantasiosa que choca con su estricta madre; a Eleanor joven esposa, protegida y romántica en sus primera época de felicidad y amor junto a su marido; Eleanor madre afectiva antes de la guerra y Eleanor madre tras la guerra y vuelta de su esposo del frente. Es aquí donde la historia da un giro argumental y donde el personaje de Eleanor cambia sus matices, se torna fuerte e incluso arisca forzada por la nueva situación a la que tiene que adaptarse. (No quiero desvelar nada del libro pero quien lo haya leído lo entenderá y quien no tendrá que leerlo para comprobar que digo la verdad…..).

El ambiente de una Inglaterra victoriana donde no falta la mansión familiar en medio de un prado verde cercana a un frondoso bosque es el escenario perfecto para envolverte mientras lees. Las descripciones físicas y sensoriales son el remate final a una historia cimentada.

Se nota que Morton domina la combinación trifásica que he comentado al principio y le funciona, por ello seguramente no cambia la formula a la hora de escribir. De momento le sirve, mucho. Atrae, lo pruebas y convence. Mi duda es si podrá mantener este sistema durante mucho tiempo, sin innovar y sin sorprender. Por poner un ejemplo, Camila Lackberg domina el misterio nórdico, pero tras seis o siete publicaciones ya no esperas nada de ella y termina por convertirse en una lectura rápida donde el único misterio es descubrir que ha pasado pero sin disfrutar, sin vivir cada paso que se da para desentramar la historia, sin conocer a los personajes. Sota, caballo y rey.
Tal vez Morton, con sus libros mucho más trabajados y personajes de más calado sepa sobrevivir. Supongo que todo depende del nivel del autor a la hora de desarrollar y crear  la historia por mucho que siempre sea el mismo esquema.

Sólo hay una cosa que me patina en la historia. La casualidad final de Theo (de nuevo la dificultad de querer contar sin querer destripar…. Quien lo ha leído lo entenderá, quien no, me tendrá que creer…). Ese personaje que conocimos como un bebe desaparecido y que es el núcleo central alrededor del que gira la historia y que si, termina teniendo un final concluso. Pero…¿no podría Morton haber ideado algo menos “coincidente”?. Mientras me acercaba al final, ese momento en el que en la mente del lector ya se va montando lo que el autor ha ideado como final, mi subconsciente decía: no, no puede ser…. De acuerdo es un final válido, las piezas encajan, no queda nada en el aire y tiene sentido. Pero si durante todo el libro uno de los argumentos policiales que usa Sadie es que no cree en las casualidades…. ¿Por qué hace de ello Kate Morton el final de una historia tan bien creada?
Se lo perdonamos porque a esas alturas del libro el poso es mucho mas positivo que negativo, sin duda, y en líneas generales es un detalle nimio.

Sin duda, “El último adiós” no decepcionará a quienes ya conocen a la autora, y a quienes no pero busquen una historia donde adentrarse y sentirse parte de un misterio tampoco.


lunes, 30 de noviembre de 2015

La Santa - Mado Martínez

Un colegio de señoritas en pleno centro de los Picos de Europa, donde se da una educación victoriana
de élite, que contrasta con los modales y saberes populares de la zona asturiana, es el marco donde se encierra “La Santa”. Una serie de desapariciones entre las alumnas comienza a levantar un extraño ambiente en el internado, donde la aparición de la nueva profesores, Esther, será el punto clave para empezar a descubrir quien es cada personaje dentro de los hechos que están ocurriendo.

“La Santa” es un relato que, ambientado en un remoto paraje de los Picos de Europa, te imbuye en las creencias de espíritus, historias populares y miedos de otras épocas, donde nada es lo que parece y la duda sobre el pasado de los personajes y  los misterios que encierran las leyendas te acompañan durante toda la lectura.

El ambiente frío, en el cruel y duro invierno de los pueblos más cerrados de montaña, donde el sol no aparece y el blanco de la nieve sirve para enterrar secretos, hace que la narración se haga viva y colabora para que ese “noseque” que no te crees pero que esté ahí se haga más presente mientras vas descubriendo si el argumento que tienes ante ti es realmente cosa de brujas o si es la necesidad de creer para ocultar la realidad de los actos humanos el porque de los sucesos.

Dentro de la categoría de terror psicológico pero con aire victoriano en un entorno popular español que personalmente me ha descuadrado (no acabo de ver que una buena integración de los tres elementos: terror psicológico, estilo inglés, escenario de pueblo asturiano profundo y cerrado), “La Santa” mueve al lector en las líneas generales del suspense, tensión y miedo y dejando leer entrelineas pero de una forma muy inteligente el sexo, amor y drama. Son estos últimos tres elementos los que me han parecido más llamativos, ya que , no siendo el argumento ni el tema de la historia, Mado Martínez, consigue con unas escenas impactantes, duras y realistas que quede en el poso de su lectura y en las decisiones que tomarán los protagonistas. (Un ejemplo es la brutal escena en la iglesia entre Isabel y el profesor).

La excelente ambientación creada por la blancura gris de la nieve en el exterior y el cálido frío aislado en el interior del colegio envuelve la trama apoyados por unos personajes dispares que nunca dejan entrever realmente lo que son. Se mantiene así el hilo de suspense, angustioso en muchos casos, de no saber que ni a quien se tiene delante.

Con una narrativa elegante y una trama que se mantiene sin dejar cabos sueltos “La Santa” consigue mantener la tensión durante sus capítulos, que al ser breves hacen que la lectura sea ágil y voraz completando así el ritmo frenético de la historia que parece acelerarse conforme se acerca el final.


Sin duda "La Santa" es un libro para empezar a leer sin pretensiones, en las tardes frías de invierno, y dejarse atrapar poco a poco, si lo que se quiere es una lectura fácil pero buena, entretenida y cargada de misterio.

sábado, 19 de septiembre de 2015

Todo un viaje --- Silvia Abascal

Nunca he leído biografías. No me atraen y tengo casi seguro que no conseguiría engancharme a ninguna de ellas.


Sin embargo, han sido varios factores, detalles o casualidades los que han hecho que me decidiera a leer "Todo un viaje" de Silvia Abascal sin necesidad de un esfuerzo previo.
La idea de leerlo la llevaba en mente hacia tiempo rondando en mi cabeza, pero fue su aparición hace poco en "El hormiguero" unido al fin de mi anterior lectura lo que le dio el pistoletazo de salida.

De mis amigas tres son ávidas lectoras como yo, no sólo eso, para las tres la lectura es un mundo aparte, y las tres coincidimos en un mismo pensamiento: hay libros que se te presentan abierto delante en un momento determinado, en unas circunstancias determinadas y con un fin determinado sin que tu lo sepas. Nosotras creemos que es el destino que te pone una herramienta mas delante de ti para facilitarte el camino.

Esa es la sensación que tuve desde la primera página con "Todo un viaje".
No, no he tenido un ictus (agradecida) ni estoy sufriendo una enfermedad traumática física o psicológica. Pero si que estoy en un punto muy concreto de mi vida en el que este libro me ha removido y sobretodo ha iluminado esos huecos en los que la oscuridad amenaza con poder adentrarse peligrosamente.

Silvia Abascal, actriz, estaba preparándose para participar en el Festival de Cine de Málaga cuando un ictus le atravesó el cerebro y la vida que conocía hasta entonces.  Ese ictus fue el punto de partida de un viaje en el que ha tenido que aprender a desarrollar de nuevo algunas de sus capacidad, afinar  y reeducar otra.
En "Todo un viaje" Silvia nos cuenta todo ese proceso desde el lado mas humano, aportando los procesos médicos como puntualizaciones pero centrándose ante todo en su capacidad para luchar y avanzar.

Me parece especialmente destacable la forma de contar su propia experiencia con las medicinas alternativas y sobretodo sus ejercicios de relajación y focalización de la energía ya que dista mucho de la que habitualmente oímos a expertos en televisión o falsos gurús. Ella es real y lo transmite como tal. Inspiradora e interesante no me he planteado en ningún momento si sus momentos imaginando "luces verdes sanadoras" sobre su oído o sus "recorridos mentales" a lo largo de su cuerpo reconstruyendo aquellas partes dañadas, sucedieron de verdad. Imposible no creérselo. Que cada cual crea o no en este tipo de estimulaciones es una cosa, ojo, pero veo imposible no creerse que realmente ella realizó estos ejercicios, se los creía y si, le sirvieron.

La transparencia a la hora de escribir su experiencia es sin duda el "kit" de "Todo un viaje". Sin conocer más allá de lo básico como actriz a Silvia Abascal he sentido que ese libro era ella, era su vida, era su forma de dar las "gracias" que tantas veces nombra, era su forma de ayudar o intentar ayudar a quien lo necesite a través de su lectura.

No deja de sorprenderme como transmite la "tranquilidad" desde la que ha vivido cada momento. Ella misma explica en un breve párrafo como los médicos intentaban hacerle entender que guardarse el miedo o la rabia ante su situación podría no serle beneficioso, y sin embargo ella, tras un autoanalisis interior confirmó lo que ya sabía: no sentía ni miedo ni rabia, sólo ganas de avanzar con pasos cortos pero seguros, no para conseguir un objetivo, si no simplemente para eso, avanzar.
Una lectura agradable, sin entrar en los dramas que un ictus puede acarrear, dejando a un lado cualquier pensamiento negativo que pueda llevar implícito. Con un lenguaje fácil, ameno, "entendible" incluso en las explicaciones médicas, cercano y sobretodo positivo lo que lo hace recomendable para aquellos que tengan por delante un largo camino, complicado, donde la paciencia y la energía serán herramientas a desarrollar.

"Todo un viaje" es un manual humano y real para afrontar una situación complicada, un bache en la vida, con optimismo, fe, tranquilidad.... Una experiencia que Silvia ha sabido afrontar, aprender y sobretodo transmitir.



domingo, 23 de agosto de 2015

"Dispara, yo ya estoy muerto" - Julia Navarro

De la mano de Marian Miller y Ezequiel Zucker, que actúan con su conversación como juglares de
esta historia, vamos navegando por las distintas generaciones de dos familias palestinas, árabe y judía, habitantes de "El huerto de la esperanza", un pequeño trozo de tierra en Jerusalén.

Marian es cooperante de una ONG donde trabaja realizando un informe sobre los asentamientos judíos ilegales en tierra palestina. Con este fin se cita con Ezequiel Zucker, un anciano judío que, como muchas personas, tiene una historia detrás que se remonta a sus antepasados y con ellos al inicio de una serie de guerras que han creado su historia.

El intercambio de las dos partes de la misma historia, Ezequiel por la parte judía y Marian que aunque a priori se presenta imparcial enseguida deja ver su posición afín a los árabes, se convierte para el lector en la explicación de un conflicto que dura demasiados años y a través de la que los distintos miembros de ambas familias viven los altibajos de su relación, su amistad, su lucha, su compromiso y el afán por intentar conservar una paz en su propia comunidad que va desapareciendo a su alrededor.

Como casi todo libro donde se desarrollan diferentes sagas familiares, "Dispara, que estoy muerto" es un señor libro, de esos que hay que pensar en leer antes de abrir la primera de muchas páginas. Sin embargo, conforme se avanza en su lectura la historia de la familia Ziad y la familia Zucker te van atrapando y el paso de los años con su avance histórico y personal de los personajes lo hace ameno y fluido sin perder de fondo el hilo argumental del conflicto palestino.

Sin duda una de las mejores características que se pueden sacar del libro a la hora de su argumento es que Julia Navarro no ha desestabilizado la balanza hacia ninguna parte y como debería ocurrir a la hora de mostrar los verdaderos motivos de una guerra o conflicto, nos muestra ambas caras de la moneda con sus propias verdades, errores y aciertos, encajando entre ellas como un puzzle que crea el verdadero mapa de la historia donde todas las partes quedan plasmadas.

"Dispara, yo ya estoy muerto" desarrolla la historia personal de los personajes y el desarrollo político de forma paralela. Personalmente la trama política se me ha hecho en ocasiones demasiado pesada, aunque tengo claro que no es problema del libro, si no de gustos, ya que nunca me ha interesado la política ni el desarrollo de la historia en base a ella como tal, si no que siempre he preferido vivirla a través de su influencia en la vida de los personajes. De ahí que me haya fascinado los cambios y la forma en que afrontan los personajes la evolución del conflicto, mientras que aquellas partes del libro que se centraban en desarrollar más como han sido los diferentes cambios políticos me dejaban fría y los leía por encima hasta llegar de nuevo a la vida de los miembros de "La huerta de la esperanza".

Miriam, Samuel, Wadi, Dina, Mohamed, Marinna..... Julia Navarro presenta un elenco de personajes magistrales, definidos cada uno con su propia personalidad y aferrados a sus propias creencias, tanto religiosas como políticas o sociales. Imposible no compartir el afecto y cariño que entre ellos se va entretejiendo y ser participes de sus alegrías y su dolor. Sin duda alguna son la mejor baza de Julia Navarro para haber creado de nuevo un lujo de historia, cuyo final es el culmen sorprendente (gran sorpresa final) donde todos los hilos encajan y se cierran.
A través de los Zaid y los Zucker conoceremos las diferentes culturas y formas de vida de dos mundos que buscan su propio futuro en una tierra compartida.




martes, 28 de julio de 2015

El color de los sueños - Ruta Sepetys

Existen las hadas madrinas de todos los tipos y en todos los ámbitos, y yo tengo la suerte de tener mi
propia hada madrina de los libros, esa cuyas recomendaciones suelen ser en el 98% de los casos acierto seguro y el otro 2% aunque no lo sean siempre me deja un poso dulce sólo por el mero hecho de la intensidad con que transmite ese libro que a mi no me ha gustado y que sin embargo a través de sus ojos y de sus impresiones parece imposible que no sea así.

Pues mi  hada madrina, como toda hada madrina, sabe cuando aparecer con un libro debajo del brazo en el momento adecuado, véase estando en un hospital aburrida y asqueada de la vida.... varita mágica, libro del hada madrina y la habitación desaparece.
Como le prometí, aunque se me ha quedado en el tintero un tiempo, aquí esta la reseña de "El color de los sueños" de Ruta Sepetys, esa pequeña joya que me regaló y que hizo que el tiempo pasara mucho más deprisa.

Hay muchos motivos independientes y ajenos entre ellos por los que un libro te puede gustar. Puede ser que la historia te embauque, que los personajes estén perfectamente creados, que la forma de escribir no tenga un error, que todos los cabos estén atados, que te interese el tema, que despierte en ti emociones..... o que, algo mágico, cree tal ambiente, describa una lugar y un tiempo de tal forma que el lector mientras está leyendo llegue a oír, oler, saborear y sentir como si se encontrase en el mismo lugar  en que se desarrolla la acción. Casi, casi, como si de un salto te metieses entre las páginas para aparecer en el decorado.

Puedo prometer y prometo que mientras leía "El color de los sueños" de Ruta Sepetis, oía la música de saxofón, sentía el denso y caliente aire que levanta consigo la tierra, olía los residuos acumulados en las esquina de algún suburbio de tercera clase y hasta saboreaba la tartaletas de cerezas con enrejado de hojaldre que se enfriaba en alguna ventana...

Josie , es una joven de carácter fuerte e independiente, hija de una prostituta en los años 50 en Nueva  Orleans. Su relación con el burdel y la librería donde reparte su tiempo, y las amistades que crea en ellos, son el camino para descubrir la evolución y las decisiones que Josie toma para conseguir su sueño de llegar a la universidad.

Los personajes secundarios que arropan a la protagonista son en gran medida los artífices de poder crear en la imagen el barrio de French Quarter, el peor barrio de la ciudad, donde prostitutas, mafiosos, delincuentes juveniles y hombres ricos que buscan diversión se entrecruzan y dan vida a sus calles.
Cada uno de ellos cumple su papel y sus tópicos: la gran madame ya entrada en años pero que maneja con mano firme el burdel , jugando a ser la dueña y señora del placer pero también la protectora y guardiana de sus chicas (por supuesto cada una de ellas con sus peculiaridades); el encantador chófer, siempre dispuesto a sacar una sonrisa con sus canciones y su humor; el leal y tierno Patrick, con su delicadeza tan fuera de lugar para un barrio como aquél; el duro Jessie, con su chulería que esconde lo que no quiere que nadie vea....
Y Josie, una chica que necesita ser dura a la fuerza, para sobrevivir, para conseguir sus sueños, para no hundirse en la miseria que se esfuerza en rodearla desde que nació.

"El color de los sueños" es un libro envolvente, sin grandes sorpresas pero que te engancha desde el principio a base de pequeños anzuelos ya que se basta y se sobra del ambiente de sus calles imaginarias y sus personajes para que el lector quiera quedarse en el barrio y saber simplemente de su día a día.

La frescura, sencillez y calidez con que está escrita solo hacen más que envolver lo ya dicho, el ambiente y los personajes.... haciendo que el tiempo pase muy deprisa.

Ruta Sepetys es la autora también de "Entre tonos de gris", un libro muy diferente en cuanto a argumento y sin embargo con el mismo poso de miserias humanas, ya que aunque en este primer libro de la autora estas miserias son llevadas al extremos (no olvidemos que se ambienta en los campos de deportados de  Siberia en la Segunda Guerra Mundial), ambos comparten la parte dramática en diferentes lugares y contexto histórico, la porquería que rodea a los protagonistas, la lucha por sobrevivir, por aferrarse a la fuerza para tener la fe de que saldrán de alli....
La única diferencia es el tono en que están tratados. Mientras, que como es normal, "Entre tonos de grises" esta escrito en un tono gris (nunca mejor dicho), deprimido, oscuro y negativo..... en "El color de los sueños", dentro de que a la pobre Josie la mala suerte la persigue, se deja notar un matiz de humor, de optimismo, de fuerza salida de la alegría mas escondida y a la que recurre para no decaer, para seguir pensando que merece la pena seguir...

Tal vez lo que  Ruta Sepetys ha conseguido es transmitir precisamente este optimismo reflejando el carácter la gente de Nueva Orleands en aquellos días, su alegría y su forma de salir adelante intentando quitar crudeza a las penurias y resaltando y disfrutando de las pequeñas alegrias.

Sin duda, quien lea "El color de los sueños" terminará con un sabor agradable, optimista y con cierto ritmillo a Jazz en los oídos sin saber de donde ha salido....



lunes, 27 de julio de 2015

Momo - Michael Ende

De antemano es importante decir que nunca me ha gustado la fantasía y que incluso siendo pequeña no me han atraído demasiado los libros sobre mundos mágicos, seres con poderes y hechos que ocurrían simplemente porque si. Lo sé, soy rara y siempre lo he sido y mis lecturas pocas veces han tenido que ver con la edad que tenia, salvo excepciones.

He leído "Momo" por el simple hecho de que varias de mis amigas, que son empedernidas lectoras como yo, se echaron las manos a la cabeza cuando se enteraron de que no había leído un clásico de la literatura infanto-juvenil, obligada al parecer en mi época de colegio en todas las escuelas menos en la mía donde me metieron con embudo libros a los que cogí manía primero por ser obligatorios y segundo porque eran claro, de fantasía, pero donde nunca me nombraron a "Momo".
Y sin contar con el colegio a mi jamás se me hubiera ocurrido leerme "Momo" por cuenta propia, primero por mi aversión a la fantasía y más concretamente a  Michael Ende. ¡Sacrilegio! Lo sé, si, si.... pero "La Historia Interminable" para mi fue eso, interminable, porque ni la terminé (la película aparte de parecerme un auténtico tostón creo en mi una fobia a las tortugas fácil de explicar pero fuera de lugar aquí).
Seguro que muchos dejareis ahora de leer esto, porque si, lo sé, Michael Ende es uno de los grandes, "La Historia Interminable" un libro de culto..... que se le va a hacer....

Y lo que ni el colegio ni el marketing consiguieron,  lo consiguieron ellas, mis amigas y la curiosidad.

Reseñando "Momo" me sale el ser objetiva, cosa que me ocurría mientras lo leía, ya que no puedo dejar de valorar y reconocer que es un libro "joya" aunque a mi, por mis gustos concretos, no sea una lectura que me haya removido.

"Momo" es una huérfana que vive en las ruinas de un antiguo teatro romano y que posee el poder de saber escuchar a la gente de forma que esta encuentra la tranquilidad y las respuestas que necesita simplemente contándole sus problemas. La vida de "Momo" es tranquila y satisfecha hasta que un día aparecen los hombres de gris, unos seres cuyo único fin es almacenar el tiempo de las personas usando artimañas para que estas den su consentimiento sin darse cuenta de que su vida ya nunca será la misma tras firmar ese contrato. "Momo" verá como sus amigos cambian de la noche a la mañana sin saber el porque y se adentrará en una ventura junto a la tortuga (¿que le pasa a Ende con las tortugas"?) Casiopea para descubrir como ayudar a sus amigos a volver a ser quienes eran.

Sin dudas, Momo es un derroche de fantasía bien estructurada, donde cada hecho tiene su porque. Me parece una historia fabulosa, con un argumento muy interesante contado de manera inteligente y desde luego original hasta decir basta. Los personajes no tienen desperdicio, desde el tierno y extraño personaje principal de "Momo" hasta los tétricos "hombres de gris", pasando por los variopintos y perfectamente dibujados amigos de la protagonista.
No se le puede negar a Michael Ende imaginación a raudales y sobretodo una destreza inteligente y poco común a la hora de usarla para plasmar con sus ideas un trasfondo que en este libro personalmente me ha parecido lo mejor y lo más representativo.

Personalmente no llegó a engancharme ni a hacer que tuviera la necesidad de seguir leyendo sin parar para saber el desenlace, ni me ha creado especiales sentimientos o sensaciones durante su lectura. Me ha fascinado eso si la creatividad para describir y crear mediante hechos imposibles, peculiares y de fantasía algo tan básico como la modernización de la sociedad para ganar tiempo sin darnos cuenta de que tal vez por ganarlo estamos perdiendo al final matices en nuestra vida más importantes como el saber estar o el hacer las cosas de la mejor manera posible al mismo tiempo que nos dejamos estafar por la avaricia.

¿Qué en ocasiones se me ha hecho pesado? Si. ¿Que muchas veces me ha parecido que sobraba tanta fantasía y artificio de por medio? También.  Pero el problema soy yo,  mi falta de empatía con el mundo fantástico, y no el libro en si ni el autor. Coincido con las amigas que me lo recomendaron que todo el mundo debería leer "Momo", aunque matizo que no lo veo un libro para edades tempranas y mucho menos si no se es un asiduo lector. Mas bien considero  "Momo" uno de esos libros escrito "para niños" pero que todo adulto o en proceso de ser adulto debería leer, para si es que puede ser, mover algo en su conciencia que pueda tal vez aprovecharse para ver las cosas desde otro ángulo.


"Momo" nos habla de la amistad, el respeto, la imaginación, la libertad, la esperanza, la unión, el tesón y sobretodo del saber disfrutar de cada segundo de la vida poniendo en las cosas que hacemos lo mejor de nosotros.
Michael Ende consigue transmitir todo esto en un pequeño y sencillo libro de fantasía, por eso, pese a todo, es uno de los grande.

FRAGMENTOS DESTACADOS

"-Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Sólo hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Nunca nada más que en el siguiente".

" -¿Qué es una hora astrosa? - Preguntó Momo.
-En el curso del mundo hay de ve en cuando momentos -explicó el maestro Hora - en que las cosas y los seres, hasta lo alto de los astros, colaboran de un modo muy especial, de modo que puede ocurrir algo que no habría sido posible ni antes ni después. Por desgracia, los hombres no son demasiado afortunados al usarlas, de modo que las horas astrosas pasan, muchas veces, sin que nadie se dé cuenta. Pero si hay alguien que la reconoce, pasan grandes cosas en el mundo"-

"Porque al igual que tenéis ojos para ver la luz, oídos para oír los sonidos, tenéis un corazón para percibir, con él, el tiempo. Y todo el tiempo que no se percibe con el corazón está tan perdido como los colores del arco iris para un ciego o el canto de un pájaro para un sordo. Pero, por desgracia, hay corazones ciegos y sordos que no perciben nada, a pesar de latir".

sábado, 25 de julio de 2015

En la guarida del zorro - CHARLOTTE LINK



Thriller con grandes pretensiones, ya que su comienzo promete algo a lo que nunca se llega, y que se va desinflando conforme avanza.

Vanessa Williams es secuestrada y encerrada en un ataúd dentro de una cueva con la promesa de su captor de regresar a buscarla cuando su marido pague el rescate. Sin embargo antes de que este pueda ni siquiera avisar del secuestro es encarcelado por otro crimen. Vanessa queda abandonada sin que nadie, excepto su captor,  sepa de su paradero.

Reconozco que más de la mitad de libro he hecho una lectura en diagonal, en busca únicamente de los pocos párrafos que dan información nueva o clave para saber la estructura básica y ahorrarme de esa forma páginas y páginas inservibles en las que sólo puedo pensar en el precioso tiempo que estoy perdiendo pudiendo leer tantos otros libros...
Es lo que me ocurre con las historias mal contadas.

Tal vez el problema es que se mezclan demasiadas historias que desde pronto, demasiado pronto, el lector puede intuir su relación y muy probablemente incluso el nexo que las une. No ayudan demasiado las eternas descripciones que parecen querer alargar una historia que no da más de si.
La autora debería haber hecho suyo eso de que a veces menos es más, centrarse en dos historias que se solapen y no convertir a los personajes en un amasijo de hilos que se van uniendo entre ellos de forma demasiado obvia y trillada.

En resumen, una historia farragosa, a mi parecer, que solo sirve para entretener por el mero hecho de saciar la curiosidad de si el final será el esperado.



lunes, 6 de julio de 2015

Brújulas que buscan sonrisas perdidas - Albert Espinosa


Un libro corto, un rato de evadirte del exterior y esconderte en el interior, un pequeño dulce sin más,
algo que empezar y terminar sin grandes expectativas que romper pero con posibilidad de sorprender…

“Brújulas que buscan sonrisas perdidas” es el libro perfecto para una tarde de verano en la piscina, el campo o el sofá, junto a un vaso bien frío de limonada  y el móvil desconectado.

Los llamados “libros para el verano” (matizo: los buenos “libros de verano”)deberían tener categoría de “Best Sellers”, al fin y al cabo, por regla general, nos dan todo lo que un buen lector necesita para desconectar: entretenimiento de forma condensada sin tener que hacer mucho esfuerzo (para eso ya tenemos otro tipo de lectura) y terminarlo con la sensación de querer mas pero sabiendo que de haber durado mas no hubiera sido lo mismo.
Si a esto le sumamos que sin hacer el esfuerzo antes mencionado puedes encontrarte interesantes y revitalizantes pensamientos o ideas….. surge  cualquier de los libros de Albert Espinosa.

He terminado “Brújulas que buscan sonrisas perdidas” con la sensación de que hay varias posibilidades de catalogar el libro, y según quien lo lea lo verá de una forma u otra: tal vez para unos cuente la relación entre padre e hijo; para otros podría contar como afecta el paso del tiempo en las personas, en sus ideas; podría ser también un libro sobre la añoranza de tiempos pasados y de lo que pudo ser, o tal vez de todo aquello que cambiarías, de lo que te arrepientes; sobre la tristeza de los perdido y el miedo a lo que vas a perder irremediablemente; también un libro sobre el aprendizaje a base de los golpes de la vida, el perdón, el orgullo…; de la fuerza para seguir adelante; del amor y su dolor; de la pérdida física y la pérdida de la persona que era….

Todas ellas existen en el libro y surgen a partir del protagonista, un hombre a quien la promesa de cuidar a su padre, enfermo que ya no es quien fue y  con quien su relación nunca ha sido fácil, le hace reflexionar sobre su pasado, su presente y como quiere afrontar el futuro.

Personalmente me quedo con la visión de las  historias de amor, esas que a lo largo del libro te va contando con cuentagotas, la central, el amor y amor deseado con su padre; el amor perdido antes de tiempo y añorado de su madre;  y el amor doloroso hacia su mujer.

La forma de escribir de Albert Espinosa, como él, no es típica. Una historia central en la que de repente el personaje hace un paréntesis donde, literalmente, sientes como desconecta de lo que en ese momento esté haciendo para irse mucho tiempo atrás o simplemente reflexionar, y es en esa reflexión cuando te cuenta pequeños detalles de historias paralelas, de donde surgen los “porqués” a su forma de actuar en el momento actual. Una forma de mantener al lector pendiente y con ganas de saber más de las otras historias (en este caso la de sus hermanos, su madre o su mujer) mientras la historia central avanza (su padre).

“Brújulas que buscan sonrisas perdidas” es un libro sencillo, de emociones a flor de piel que lo hacen más humano y cercano si cabe, y que hacen que te sientas representado. Como siempre, Albert Espinosa, es la prueba palpable de que no hacen falta grandes bloques de páginas ni adentrarse en el mundo de la filosofía pura y dura (si no se quiere), para removerte la conciencia y hacer surgir las ideas más antiguas sobre el ser humano y sus actitudes ante la vida.
“Menos es más” y Albert Espinosa ha vuelto a cumplirlo con creces.

FRAGMENTOS DESTACADOS

“Traumas de la infancia, al fin y al cabo es lo que somos cada uno de nosotros, traumas de la infancia….”

“Nadie se paró a preguntar que me pasaba. El dolor ajeno tan sólo provoca extrañeza si es mostrado en público”

“Mi mujer siempre decía que cuando algo irrepetible, había que respirarlo… Ella inspiraba recuerdo… Sobretodo olores de verano… Decía que los guardaba para cuando llegaba el invierno. No le gustaba el frío. Siempre me dijo que una parte de su cerebro albergaba olores de verano para combatir el invierno”.

“Ya casi no quedan sorpresas de verdad y, supongo que por ello tampoco emociones reales en forma de respuesta… Y quizá por ello, cuando te encuentras con una, te fascina tanto…”

“Tenéis que prometerme que nunca tendréis tanto miedo que os impida actuar con normalidad…”

“Siempre he creído que una persona que no permite que vean sus ojos siente mucho placer o mucho dolor… Y es que cuando los cierras completamente solo puede significar que estas en tu propio mundo…  Y los mundos propios suelen ser tan personales que necesitas que el exterior no te salpique…”

“Que si el cuerpo come cosas que no son sanas y las convierte en velocidad y en energía… el alma puede llegar a hacer lo mismo con las malas experiencias del corazón.. que de todo se puede aprender…”

“Cumplí siempre la promesa con ella… Siempre le fui sincero en todo.. Y eso, tenía razón, era más que decir la verdad… Era hacer equipo, saber que siempre estarás allí, significa ser tierra firma para el otro… Piedras a las que podrás saltar de un brinco sin miedo a caer en el agua…”


“Siempre nos enseñó que las grandes cosas están hechas de las pequeñas… Si cuidas las pequeñas cosas, las convertirás en grandes… Si cuidas sólo las grandes, siempre serás pequeño”.